FUNDAMENTO

Según el economista “hereje” chileno Manfred MaxNeef, las necesidades humanas son las mismas en todas las épocas y culturas. Lo que sí cambia de una época a otra (y de una cultura a otra) es la forma de satisfacerlas. Las necesidades identificadas son nueve: subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, libertad e identidad. La música tiene relación con varias de esas necesidades humanas.

Con la subsistencia, al relacionarse con el descanso y la salud mental.
Con la necesidad de afecto, al sustentar espacios de encuentro, permitir en ellos la expresión de emociones, pilares de la amistad. Con la de entendimiento, al promover la curiosidad, la disciplina y los ámbitos de interacción formativa. Con la del ocio, al justificar el uso del tiempo libre y la realización de espectáculos o acompañar nuestra privacidad.

Con la de Creación, para los que descubren y desarrollan habilidades en el canto, algún instrumento o la danza.
Para con la de libertad, para los que llegan a ser rebeldes y audaces. Y, por último, con la identidad: porque anima los sentimientos de pertenencia y autoestima (en este orden) porque constituye un símbolo, un lenguaje o un valor para determinados grupos, generando ámbito de contención (muy importante en los jóvenes), porque favorece el conocimiento propio y del otro; y porque cumple un rol constituyente en la memoria histórica de los pueblos.

Teniendo en cuenta estos enunciados, LUZ PARA MUNDOS REMOTOS pretende contribuir al desarrollo de la capacidad de audición atenta de la música del mundo, en sus eventuales y oportunos oyentes.

Río Colorado, Río Negro, mayo 2006.

MANAL-ARGENTINA

 

Cada vez que se hace referencia a Manal se los menciona como "grupo fundacional" del rock argentino, junto a Los Gatos y Almendra.

Ante varios rechazos de demos, fue necesario que Jorge Alvarez (un famoso productor de la época y amigo de la banda) creara junto a Pedro Pujó su propia compañía discográfica (Mandioca) para que Manal pudiera sacar el primer simple: "Qué pena me das" / "Para ser un hombre más" (1968).

La consagración fue el Festival Pinap, organizado para fines de 1969. Ese año la banda se había presentado casi a diario, con lo que habían logrado una justeza instrumental admirable. «Fue el día más glorioso de mi vida artística -recuerda Gabis-. A Javier se le rompió la batería, a Alejandro se le rompió el bajo, a mí se me rompió no se qué, pero seguimos tocando y la gente deliraba. Terminamos los tres cantando en un micrófono: Alejandro con la guitarra, Javier con los palillos y yo con la armónica y la gente delirando. Manal se consagró ese día, se hizo un grupo grande. Ese día entró a la historia» (

 Con "Manal", su primer LP (1970), rompió con el tabú que no se podía hacer blues y rhythm & blues en castellano. "Jugo de tomate" y "Avellaneda Blues" son una prueba de ello.

Una gran oferta de la RCA convenció a Martínez de emigrar a una discográfica "comercial", y fracasaron con el segundo disco. Martínez desaparece durante un tiempo y luego, deciden que lo mejor era disolverse.

El grupo apareció fugazmente en el panorama local en agosto de 1987, bajo el mando de Javier Martínez, pero con  otra formación, duro poco, segundas partes nunca fueron buenas…