Jorge Dalto no fue simplemente un pianista; fue el arquitecto de un
puente invisible entre el pulso del tango argentino y la efervescencia del jazz
neoyorquino. Su legado se define por una elegancia rítmica que lograba lo imposible:
sonar sofisticado y visceral al mismo tiempo.
Dalto alcanzó la inmortalidad sonora al convertirse en la mano derecha
de George Benson. Fue su piano el que cimentó el éxito
global de "This Masquerade", donde su solo no solo
complementa la voz de Benson, sino que establece un nuevo estándar para el smooth jazz con tintes latinos.
Su carrera fue un desfile de gigantes. Desde su dirección musical para
el Gato Barbieri hasta sesiones con Tito Puente y Grover Washington Jr., Dalto
inyectó una sensibilidad armónica única en cada proyecto.
Supo traducir la melancolía del Cono Sur al lenguaje del funk y el fusion.
Fue pieza clave en la escena del Latin Jazz de los 70 y 80, aportando
una técnica clásica refinada a los ritmos afrocubanos.
Su partida prematura en 1987 dejó un vacío en la música de fusión, pero
su obra permanece como una cátedra abierta sobre cómo integrar identidades
culturales sin perder la esencia. Dalto no solo tocó el piano; le dio al jazz
una nueva ciudadanía.
