Carmina Cannavino (1962–2022) fue una de las intérpretes y
compositoras más exquisitas del folclore latinoamericano. Su arte fue un puente
cultural entre su Perú natal, su México de adopción y sus raíces argentinas,
consolidándose como una figura imprescindible de la "Nueva Canción".
Se autodefinía como una "folclorista ecléctica".
Su estilo fusionaba los ritmos negros de la costa peruana con la canción poética
y el folclore de todo el continente.
Fue considerada una de las mejores voces para interpretar la
obra de la mítica compositora peruana, participando en homenajes de gran escala
como el centenario de Chabuca en el Gran Teatro Nacional de Lima (2020).
En 1996, logró una de las participaciones más destacadas de
Perú en el Festival OTI, obteniendo el tercer lugar con el tema "Bendito
Amor".
Compartió escenario con leyendas como Mercedes Sosa, Silvio
Rodríguez, Eugenia León, Lito Vitale, Tania Libertad y Lila Downs.
Nacida en Lima, fue
hija de músicos: el violinista argentino Pascual Cannavino y la pianista y
directora coral peruana Olga Aguilar. Esta mezcla de culturas marcó su vida y
su música.
Radicada en México desde 1985, Carmina fue una artista con
una profunda conciencia social.
