FUNDAMENTO

Según el economista “hereje” chileno Manfred MaxNeef, las necesidades humanas son las mismas en todas las épocas y culturas. Lo que sí cambia de una época a otra (y de una cultura a otra) es la forma de satisfacerlas. Las necesidades identificadas son nueve: subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, libertad e identidad. La música tiene relación con varias de esas necesidades humanas.

Con la subsistencia, al relacionarse con el descanso y la salud mental.
Con la necesidad de afecto, al sustentar espacios de encuentro, permitir en ellos la expresión de emociones, pilares de la amistad. Con la de entendimiento, al promover la curiosidad, la disciplina y los ámbitos de interacción formativa. Con la del ocio, al justificar el uso del tiempo libre y la realización de espectáculos o acompañar nuestra privacidad.

Con la de Creación, para los que descubren y desarrollan habilidades en el canto, algún instrumento o la danza.
Para con la de libertad, para los que llegan a ser rebeldes y audaces. Y, por último, con la identidad: porque anima los sentimientos de pertenencia y autoestima (en este orden) porque constituye un símbolo, un lenguaje o un valor para determinados grupos, generando ámbito de contención (muy importante en los jóvenes), porque favorece el conocimiento propio y del otro; y porque cumple un rol constituyente en la memoria histórica de los pueblos.

Teniendo en cuenta estos enunciados, LUZ PARA MUNDOS REMOTOS pretende contribuir al desarrollo de la capacidad de audición atenta de la música del mundo, en sus eventuales y oportunos oyentes.

Río Colorado, Río Negro, mayo 2006.

CARMINA CANNAVINO-PERU

 

Carmina Cannavino (1962–2022) fue una de las intérpretes y compositoras más exquisitas del folclore latinoamericano. Su arte fue un puente cultural entre su Perú natal, su México de adopción y sus raíces argentinas, consolidándose como una figura imprescindible de la "Nueva Canción".

Se autodefinía como una "folclorista ecléctica". Su estilo fusionaba los ritmos negros de la costa peruana con la canción poética y el folclore de todo el continente.

Fue considerada una de las mejores voces para interpretar la obra de la mítica compositora peruana, participando en homenajes de gran escala como el centenario de Chabuca en el Gran Teatro Nacional de Lima (2020).

En 1996, logró una de las participaciones más destacadas de Perú en el Festival OTI, obteniendo el tercer lugar con el tema "Bendito Amor".

Compartió escenario con leyendas como Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Eugenia León, Lito Vitale, Tania Libertad y Lila Downs.

 Nacida en Lima, fue hija de músicos: el violinista argentino Pascual Cannavino y la pianista y directora coral peruana Olga Aguilar. Esta mezcla de culturas marcó su vida y su música.

Radicada en México desde 1985, Carmina fue una artista con una profunda conciencia social.