FUNDAMENTO

Según el economista “hereje” chileno Manfred MaxNeef, las necesidades humanas son las mismas en todas las épocas y culturas. Lo que sí cambia de una época a otra (y de una cultura a otra) es la forma de satisfacerlas. Las necesidades identificadas son nueve: subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, libertad e identidad. La música tiene relación con varias de esas necesidades humanas.

Con la subsistencia, al relacionarse con el descanso y la salud mental.
Con la necesidad de afecto, al sustentar espacios de encuentro, permitir en ellos la expresión de emociones, pilares de la amistad. Con la de entendimiento, al promover la curiosidad, la disciplina y los ámbitos de interacción formativa. Con la del ocio, al justificar el uso del tiempo libre y la realización de espectáculos o acompañar nuestra privacidad.

Con la de Creación, para los que descubren y desarrollan habilidades en el canto, algún instrumento o la danza.
Para con la de libertad, para los que llegan a ser rebeldes y audaces. Y, por último, con la identidad: porque anima los sentimientos de pertenencia y autoestima (en este orden) porque constituye un símbolo, un lenguaje o un valor para determinados grupos, generando ámbito de contención (muy importante en los jóvenes), porque favorece el conocimiento propio y del otro; y porque cumple un rol constituyente en la memoria histórica de los pueblos.

Teniendo en cuenta estos enunciados, LUZ PARA MUNDOS REMOTOS pretende contribuir al desarrollo de la capacidad de audición atenta de la música del mundo, en sus eventuales y oportunos oyentes.

Río Colorado, Río Negro, mayo 2006.

ANTONIO CARLOS JOBIM-BRASIL

 

Antonio Carlos Jobim, conocido cariñosamente como "Tom" Jobim, fue el arquitecto principal de la Bossa Nova y uno de los compositores más influyentes del siglo XX. Su música logró fusionar la sofisticación del jazz y la música clásica con el ritmo vibrante del Brasil profundo.

Nacido en Río de Janeiro (1927–1994), Jobim comenzó su carrera tocando en clubes nocturnos de Copacabana. Su vida cambió radicalmente a finales de los años 50 cuando se unió al poeta Vinícius de Moraes y al guitarrista João Gilberto. Juntos, destilaron la samba tradicional en un sonido más íntimo, minimalista y melódico que conquistaría el mundo.

El legado de Jobim no es solo una colección de canciones bonitas; fue una revolución técnica y cultural:

Introdujo acordes complejos (influenciados por Debussy y Chopin) en la música popular, elevando el estándar compositivo.

Llevó el sonido de Brasil al Carnegie Hall y colaboró con leyendas como Frank Sinatra, logrando que el portugués se escuchara en todo el planeta.

Su obra permitió un diálogo fluido entre el Jazz y los ritmos latinos, creando un lenguaje universal que sigue vigente en el standard de jazz moderno.

"La Bossa Nova es una destilación del espíritu brasileño: una mezcla de felicidad, melancolía y una elegancia natural."