FUNDAMENTO

Según el economista “hereje” chileno Manfred MaxNeef, las necesidades humanas son las mismas en todas las épocas y culturas. Lo que sí cambia de una época a otra (y de una cultura a otra) es la forma de satisfacerlas. Las necesidades identificadas son nueve: subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, libertad e identidad. La música tiene relación con varias de esas necesidades humanas.

Con la subsistencia, al relacionarse con el descanso y la salud mental.
Con la necesidad de afecto, al sustentar espacios de encuentro, permitir en ellos la expresión de emociones, pilares de la amistad. Con la de entendimiento, al promover la curiosidad, la disciplina y los ámbitos de interacción formativa. Con la del ocio, al justificar el uso del tiempo libre y la realización de espectáculos o acompañar nuestra privacidad.

Con la de Creación, para los que descubren y desarrollan habilidades en el canto, algún instrumento o la danza.
Para con la de libertad, para los que llegan a ser rebeldes y audaces. Y, por último, con la identidad: porque anima los sentimientos de pertenencia y autoestima (en este orden) porque constituye un símbolo, un lenguaje o un valor para determinados grupos, generando ámbito de contención (muy importante en los jóvenes), porque favorece el conocimiento propio y del otro; y porque cumple un rol constituyente en la memoria histórica de los pueblos.

Teniendo en cuenta estos enunciados, LUZ PARA MUNDOS REMOTOS pretende contribuir al desarrollo de la capacidad de audición atenta de la música del mundo, en sus eventuales y oportunos oyentes.

Río Colorado, Río Negro, mayo 2006.

DANILO REA-ITALIA


 

Danilo Rea (Vicenza, 1957) no es solo un pianista; es un estratega de la improvisación. Formado en la rigurosidad del Conservatorio de Santa Cecilia en Roma, su carrera se define por una decisión estética fundamental: abandonar la partitura fija para abrazar el jazz como vehículo de libertad expresiva absoluta.

La técnica de Rea se aleja del virtuosismo atlético para centrarse en la narrativa emocional. Posee la capacidad única de deconstruir estándares de jazz o arias de ópera y reconstruirlos en tiempo real, respetando la melodía original pero dotándola de una profundidad armónica sorprendente.

A diferencia de muchos pianistas que saturan el espectro sonoro, Rea domina el "aire" entre notas. Su enfoque es minimalista y elegante, permitiendo que cada silencio tenga un valor expresivo.

Más allá de la técnica, lo que distingue a Rea es su filosofía ante el instrumento. Para él, el piano es una extensión de la voz humana.

Rea prefiere el formato de solista o trío reducido porque considera que ahí es donde la verdad del músico queda expuesta. No busca impresionar, sino conectar.

Como docente y mentor, su mensaje principal hacia las nuevas generaciones es la invitación a abandonar la "zona de confort" de la ejecución técnica perfecta para buscar la autenticidad en la imperfección y la improvisación.