Para entender qué es Aca Seca Trío, hay que remontarse a fines de los años
90 en la Facultad de Bellas Artes de la UNLP, en La Plata. Allí, Juan Quintero (voz y guitarra), Andrés Beeuwsaert (piano, teclados y voz) y Mariano Cantero (percusión y voz) conformaron un trío
que no se parece a nada, aunque suene a todo lo que nos identifica.
El grupo irrumpió formalmente con su
disco homónimo en 2003, dejando claro que el folclore ya no iba a ser leído de
la misma manera. A lo largo de su carrera —con hitos como Avenido (2006) y Ventanas (2009)—, el
trío consolidó una identidad basada en el virtuosismo vocal y
una instrumentación que bebe tanto del jazz como de la música académica.
La verdadera maestría del grupo reside en cómo han sabido
reinterpretar a los grandes compositores —como el "Cuchi" Leguizamón
o Hugo Fattoruso— pasándolos por un tamiz de frescura absoluta.
El aporte de Aca Seca a la música
latinoamericana es, sencillamente, el de haber elevado la vara.
Lograron que el folclore argentino se sacudiera el polvo del conservadurismo
sin perder la esencia del ritmo (la zamba, el huayno, el festejo). Sus arreglos
a tres voces son hoy materia de estudio en conservatorios, integraron la
improvisación del jazz a la estructura de la canción rioplatense, y le dieron
una nueva vida a obras clásicas aportando composiciones propias que ya son consideradas
estándares modernos.
