FUNDAMENTO

Según el economista “hereje” chileno Manfred MaxNeef, las necesidades humanas son las mismas en todas las épocas y culturas. Lo que sí cambia de una época a otra (y de una cultura a otra) es la forma de satisfacerlas. Las necesidades identificadas son nueve: subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, libertad e identidad. La música tiene relación con varias de esas necesidades humanas.

Con la subsistencia, al relacionarse con el descanso y la salud mental.
Con la necesidad de afecto, al sustentar espacios de encuentro, permitir en ellos la expresión de emociones, pilares de la amistad. Con la de entendimiento, al promover la curiosidad, la disciplina y los ámbitos de interacción formativa. Con la del ocio, al justificar el uso del tiempo libre y la realización de espectáculos o acompañar nuestra privacidad.

Con la de Creación, para los que descubren y desarrollan habilidades en el canto, algún instrumento o la danza.
Para con la de libertad, para los que llegan a ser rebeldes y audaces. Y, por último, con la identidad: porque anima los sentimientos de pertenencia y autoestima (en este orden) porque constituye un símbolo, un lenguaje o un valor para determinados grupos, generando ámbito de contención (muy importante en los jóvenes), porque favorece el conocimiento propio y del otro; y porque cumple un rol constituyente en la memoria histórica de los pueblos.

Teniendo en cuenta estos enunciados, LUZ PARA MUNDOS REMOTOS pretende contribuir al desarrollo de la capacidad de audición atenta de la música del mundo, en sus eventuales y oportunos oyentes.

Río Colorado, Río Negro, mayo 2006.

SONA JOBARTEH-GAMBIA (AFRICA OCCIDENTAL)

 

Sona Jobarteh es una compositora, cantante y virtuosa multiinstrumentista nacida en Londres pero con profundas raíces en Gambia. Su figura representa un hito histórico fundamental en la música de raíz africana: es la primera mujer en romper una tradición ancestral de más de siete siglos para convertirse en una intérprete profesional de la kora, el arpa-laúd de 21 cuerdas de África Occidental.

Proviene de una de las familias de griots (historiadores y músicos tradicionales) más respetadas de Gambia, los Jobarteh —siendo nieta del legendario Amadu Bansang Jobarteh y prima del célebre koralista Toumani Diabaté—. Tradicionalmente, el conocimiento y la ejecución de la kora se transmitían exclusivamente de padres a hijos varones dentro de estos linajes cerrados. Al romper ese estricto veto patriarcal, Sona no sólo abrió un camino inédito para las mujeres en la música mandinga, sino que asumió la responsabilidad de preservar el legado cultural adaptándolo a los tiempos modernos.

Su propuesta artística cruza puentes entre el pasado y el presente. Por un lado, domina con maestría absoluta la kora y las melodías pentatónicas de la herencia mandinga; por el otro, dialoga con fluidez con el jazz, el pop contemporáneo y los arreglos orquestales occidentales (habiendo estudiado composición clásica y violonchelo en el prestigioso Royal College of Music de Londres).