Liu Fang (Kunming, Yunnan, China, 1974) es una de las máximas referencias mundiales en la interpretación de la pipa (el laúd chino de cuatro cuerdas) y el guzheng (la tradicional cítara de postes múltiples). Niña prodigio desde los seis años, dio su primer recital como solista a los nueve y, siendo adolescente, llegó a tocar para la reina Isabel II durante una visita oficial a su país. Tras formarse con rigor absoluto en el prestigioso Conservatorio de Música de Shanghái, su carrera dio un giro global cuando se radicó en Montreal, Canadá, a finales de los noventa.
Lejos de anclarse únicamente en la ortodoxia de los repertorios imperiales y folclóricos de China —que domina con una técnica virtuosa y pulida al milímetro—, la búsqueda estética de Liu Fang cruza las fronteras de la tradición oriental para dialogar de igual a igual con la música clásica occidental, la improvisación libre y la vanguardia contemporánea. Ha colaborado con reconocidos cuartetos de cuerdas, orquestas sinfónicas y compositores de todo el mundo, reinterpretando la milenaria expresividad de sus instrumentos bajo una óptica moderna. Su obra demuestra que las músicas del mundo no son piezas de museo relamidas, sino organismos vivos capaces de expandirse y conmover en cualquier latitud.