FUNDAMENTO

Según el economista “hereje” chileno Manfred MaxNeef, las necesidades humanas son las mismas en todas las épocas y culturas. Lo que sí cambia de una época a otra (y de una cultura a otra) es la forma de satisfacerlas. Las necesidades identificadas son nueve: subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, libertad e identidad. La música tiene relación con varias de esas necesidades humanas.

Con la subsistencia, al relacionarse con el descanso y la salud mental.
Con la necesidad de afecto, al sustentar espacios de encuentro, permitir en ellos la expresión de emociones, pilares de la amistad. Con la de entendimiento, al promover la curiosidad, la disciplina y los ámbitos de interacción formativa. Con la del ocio, al justificar el uso del tiempo libre y la realización de espectáculos o acompañar nuestra privacidad.

Con la de Creación, para los que descubren y desarrollan habilidades en el canto, algún instrumento o la danza.
Para con la de libertad, para los que llegan a ser rebeldes y audaces. Y, por último, con la identidad: porque anima los sentimientos de pertenencia y autoestima (en este orden) porque constituye un símbolo, un lenguaje o un valor para determinados grupos, generando ámbito de contención (muy importante en los jóvenes), porque favorece el conocimiento propio y del otro; y porque cumple un rol constituyente en la memoria histórica de los pueblos.

Teniendo en cuenta estos enunciados, LUZ PARA MUNDOS REMOTOS pretende contribuir al desarrollo de la capacidad de audición atenta de la música del mundo, en sus eventuales y oportunos oyentes.

Río Colorado, Río Negro, mayo 2006.

DHAFER YOUSSEF- TUNEZ

 

Nacido en Tebourba, un pequeño pueblo de Túnez, Dhafer Youssef es uno de los compositores, vocalistas y virtuosos del laúd (oud) más singulares de la música contemporánea global. Su recorrido vital y artístico comenzó en los cafés y ceremonias sufíes de su infancia tunecina, cruzó el Mediterráneo hacia Europa —con una estancia clave en Viena— y lo consolidó como un puente ineludible entre la tradición modal oriental y la libertad expansiva del jazz moderno.

 Lejos de los purismos académicos o las fusiones comerciales superficiales, Youssef ha construido un lenguaje propio donde el oud deja de ser un mero artefacto folclórico para convertirse en un instrumento de vanguardia. Su voz, que transita con naturalidad desde los falsetes más sutiles y desgarradores hasta la imitación instrumental, funciona como un mantra que dialoga con gigantes del jazz contemporáneo (como Nils Petter Molvær, Eivind Aarset o Tigran Hamasyan). Su búsqueda estética explora el espacio, el silencio y la espiritualidad laica, logrando que la complejidad rítmica de Oriente Medio conviva con la textura abstracta de la improvisación escandinava.

BABATUNDE OLATUNJI- NIGERIA

 

Babatunde Olatunji (1927–2003) nació en Ajilete, Nigeria, y llegó a Estados Unidos en 1950 becado para estudiar administración pública. Al notar el profundo desconocimiento en Occidente sobre las artes africanas, redirigió su camino hacia la percusión para reivindicarla no como un mero acompañamiento folclórico, sino como un lenguaje polirrítmico, sofisticado y espiritual.

 En 1959 editó su emblemático álbum Drum! Drums! Drums! (luego retitulado "Olatunji! Drums of Passion"), un éxito rotundo que sacudió la escena estadounidense. Su propuesta influyó de forma directa en gigantes del jazz como John Coltrane —quien le dedicó el tema "Olatunji"— y sentó las bases tempranas de la world music y el funk, demostrando que la raíz y la vanguardia podían latir al unísono.


ZAIDA SAIACE-ARGENTINA

Pianista, compositora y docente nacida en Buenos Aires, Zaida Saiace representa una de las voces más lúcidas a la hora de expandir las fronteras estéticas de la música argentina de cámara y de raíz urbana. Su formación formal se consolidó en el Conservatorio Juan José Castro de La Lucila, donde se recibió de Profesora Superior de Piano, completando su mapa teórico con el estudio de armonía y contrapunto junto a Sergio Hualpa, y análisis musical con Francisco Kröpfl.

 Lejos de encasillarse en la ortodoxia clásica, Saiace construyó una búsqueda artística donde el piano dialoga de igual a igual con las texturas contemporáneas, la improvisación y los desplazamientos rítmicos del tango de vanguardia. Su trabajo junto al contrabajista Fernando Galimany, sostenido ininterrumpidamente desde 1999, sintetiza esa pulsión camarística que cruza continentes y repertorios —desde versiones singulares de la obra de Chick Corea hasta composiciones propias como Nostalgias, Tango para Cuatro o su aclamado álbum La persistencia (Round Tango Novelle). Su relevancia radica en esa capacidad única para dotar al instrumento de una densidad reflexiva, donde cada acorde funciona como un territorio de escucha atenta, un puente entre el rigor académico y la memoria popular. 

SOEMA MONTENEGRO-ARGENTINA

 

Nacida en Gregorio de Laferrère, en la zona oeste del Gran Buenos Aires, Soema Montenegro es una de las compositoras, cantantes e investigadoras de la voz más singulares de la música popular contemporánea de Sudamérica. Su recorrido artístico comenzó a consolidarse a principios de los 2000 —participando en colectivos junto a figuras como Susy Shock y fundando el trío de improvisación vocal Adivina— hasta lanzar su proyecto solista.

 Lejos de encasillarse en el folklore tradicional, la búsqueda de Soema funciona como un puente estético entre lo urbano y los sonidos profundos de la selva y la montaña. Su obra entrelaza el simbolismo de las tradiciones originarias con una impronta experimental. En discos clave como Uno Una Uno, Passionaria, Ave del Cielo, Camino a la Templanza y Círculo Radiante, su voz dialoga con instrumentos acústicos, texturas electrónicas sutiles y paisajes sonoros donde conviven el canto nativo, la copla, los ritmos latinoamericanos y la poesía de autor. Es considerada una verdadera "poeta-shaman" de la canción, cuya relevancia radica en su capacidad de renovar el folclore mediante la investigación de la voz como territorio geográfico, político y humano.

ROSITA QUIROGA-ARGENTINA

 

Nacida en el barrio porteño de La Boca el 16 de enero de 1896, Rosita Quiroga es una de las figuras más fascinantes y revolucionarias de la Guardia Vieja del tango. En una época en la que el género vocal femenino estaba dominado por voces líricas o impostadas que imitaban la zarzuela, ella irrumpió con la autenticidad cruda de la calle, el habla barrial y un tono arrabalero que anticipó el estilo confesional de las grandes cantoras posteriores.

En 1923, se convirtió en la primera artista en grabar un disco para el sello Víctor en Argentina (inaugurando la mítica serie de grabaciones eléctricas y acústicas del sello en el país con los temas La tipa y Stnislao).

No solo fue una intérprete dotada de un fraseo único, sino que también se animó a componer (firmando tangos como Crcl y La musa mistonguera) y fue una de las primeras mujeres en acompañarse a sí misma con la guitarra en un ambiente dominado históricamente por hombres.

 Su búsqueda estética rescató el lunfardo sin caer en la caricatura, dándole voz a los sectores marginales y obreros de Buenos Aires con una sensibilidad moderna y descarnada. Rosita Quiroga no cantaba al tango: lo vivía, lo respiraba y lo transformaba en un documento social de su tiempo.

MERCEDES SOSA-ARGENTINA


 Hay voces que no pertenecen al tiempo cronológico, sino a la geografía profunda de los pueblos. Mercedes Sosa (1935-2009) , "la Negra", fue más que una intérprete; fue una cartografía viviente donde América Latina encontró su reflejo más honesto. Su arte, surgido de la tierra tucumana, no solo fue un ejercicio de belleza, sino una respuesta fundamental a las necesidades humanas más urgentes.

 Mercedes Sosa operó como una realizadora absoluta de la identidad y la protección. Su garganta no buscaba el aplauso efímero, sino el refugio de los desamparados. Al cantar a los invisibles, a los trabajadores de la tierra y a los poetas silenciados, otorgó protección simbólica a través de la memoria: cantar era, en sus manos, un acto de salvaguarda contra la barbarie del olvido.

 Su participación en el movimiento del "Nuevo Cancionero" fue una forma de participación política y social que trascendió la música. Entendió que el entendimiento surge cuando la cultura deja de ser un adorno y se convierte en una herramienta de autoconocimiento.

 

MARIA SUAREZ-ARGENTINA

 

La trayectoria de María Suárez es un puente luminoso entre la rigorosa arquitectura de la música académica y la respiración honda de la raíz popular. Nacida en La Plata y radicada desde hace años en la Patagonia —en el territorio de los vientos y los horizontes lejanos—, su obra se desplaza con naturalidad entre la composición sinfónica, coral, de cámara y el canto intimista.

Formada en los conservatorios de su ciudad natal y perfeccionada en la guitarra jazz junto a maestros como Walter Malosetti, así como en los cantos de raíz afroamericana y andina, su catálogo de creaciones abarca desde delicados ciclos de canciones como Río Madre, Fabulario y Respiraluz, hasta complejas piezas para organismos como la Orquesta Sinfónica Nacional "Juan de Dios Filiberto" y la Filarmónica de Río Negro.

Su pluma conceptual no teme abrazar causas urgentes: ha compuesto obras profundamente conmovedoras como la ópera inclusiva Secretos del árbol —que interpela los prejuicios sobre la discapacidad y los cánones de belleza de la sociedad— y ha sido galardonada internacionalmente por piezas como Kushe Papai, un homenaje poético al linaje y la memoria de las abuelas mapuches. La música de María Suárez es, en definitiva, un territorio donde la tierra patagónica se vuelve partitura y la belleza opera como una resistencia íntima frente al vértigo del mundo moderno.

ENRIQUE MONO VILLEGAS-ARGENTINA

 

No fue simplemente un pianista de jazz en el sur del mundo; fue el arquitecto de una libertad sin concesiones, un náufrago lúcido que encontró en el teclado un territorio soberano cuando los mapas de la industria exigían obediencia y folclores de postal.

Nacido en Buenos Aires en 1913, criado sin más brújula que el asombro y una temprana vocación absoluta, Villegas entendió desde niño que el arte no transa. Su formación clásica junto al maestro Alberto Williams y su devoción temprana por Maurice Ravel convivieron de forma natural con los abismos armónicos de Art Tatum y el pulso vital de Duke Ellington. Cuando pisó los estudios de la Columbia en Nueva York o recorrió los escenarios del mundo, prefirió romper contratos y tolerar el exilio antes que encorsetar su talento en los clichés tropicales o comerciales que el norte global le imponía a los sudamericanos. Como él mismo sostenía con fina ironía —cuando le preguntaban por su apodo—, tal vez lo llamaban «Mono» porque era de los pocos que lograba imitar con dignidad a los verdaderos seres humanos.

Su intransigencia ética —esa negativa rotunda a ceder su autonomía artística frente al poder económico— resuena hoy como una luz intermitente para los mundos remotos, recordándonos que la dignidad es la única partitura que no admite variaciones por encargo.

MIGUEL SARAVIA-ARGENTINA

 

Miguel Saravia (1943–1989) no fue un cantor de multitudes, sino un cartógrafo del silencio. Nacido en San Luis y forjado en la arcilla de los valles salteños, entendió que el folclore debía ser un coloquio íntimo y no un grito de guerra.

Mientras el folclore de su tiempo buscaba la épica colectiva, Saravia se replegó hacia el reducto pequeño. Su necesidad de entendimiento lo llevó a maridar la raíz telúrica con la sofisticación del jazz y la bossa nova. Canciones como "Tierra Salteña" dejaron de ser piezas costumbristas para convertirse en paisajes de una profundidad psicológica inédita.

Esta audacia, que le valió el señalamiento de "desertor" en su propia tierra, fue en realidad un acto de libertad. Al despojarse de las estructuras rígidas del género, Saravia transformó su canto en una confidencia. Hoy, escuchar a Miguel Saravia es aceptar una invitación a un viaje de introspección donde la zamba se vuelve atmósfera y la nostalgia, un acto de resistencia cultural. Su legado es una luz tenue, una vela en la noche, que nos recuerda que los mundos más remotos no habitan en el mapa, sino en la capacidad de escuchar lo que no se dice.

CLAUDIO BARONI-ARGENTINA

 

Claudio  Baroni, compositor y pianista argentino radicado en Ámsterdam, es una figura fundamental en la música contemporánea y experimental. Su trabajo se distingue por una exploración conceptual profunda que conecta la tecnología con la experiencia humana.

Claudio  Baroni ha construido una trayectoria sólida y sin concesiones dentro de la escena de la música experimental global. Su obra se fundamenta en procesos compositivos graduales, donde el tiempo y la memoria actúan como ejes rectores.

Inspirado por el legado de Robert Ashley, Baroni ha desarrollado una técnica única donde utiliza el análisis digital del habla para identificar alturas tonales dentro de la entonación natural de la voz humana, integrándolas luego con paisajes sonoros acústicos y electrónicos.

Baroni investiga la relación entre la física del sonido, la vibración y la escucha íntima, creando obras que no buscan la representación literal, sino una experiencia sensorial profunda.

Su obra ha sido presentada en escenarios de prestigio mundial, como el Orgelpark en Ámsterdam, y ha sido publicada por sellos de culto como Unsounds y Moving Furniture Records, consolidándolo como una voz esencial en el diálogo entre la música contemporánea y el arte conceptual.


ASTILLERO-ARGENTINO

 

Astillero es, sin duda, una de las agrupaciones más influyentes del tango contemporáneo. Formado en 2005 por el pianista Julián Peralta, el grupo ha logrado lo que parecía una misión imposible: rescatar la esencia del tango de sus raíces porteñas y transformarlo en un lenguaje moderno, visceral y absolutamente actual.

 Con más de dos décadas de trayectoria y cinco discos editados, Astillero ha realizado más de veinte giras mundiales, siendo habitué de las principales salas de concierto en Europa y América.

Su calidad artística ha cruzado fronteras al punto de ser descritos por la BBC como: «La continuación de Piazzolla. Absolutamente virtuosa, loca y fantástica».Más allá del formato tradicional, han incursionado en la música para teatro y han colaborado con orquestas de cuerdas sinfónicas, expandiendo la paleta sonora del género.

Aportan al género una narrativa que refleja el Buenos Aires de hoy: una mezcla de angustia, soledad y pulsión urbana. Su música no solo honra la tradición, sino que la "repara" y la funde con texturas electrónicas y contemporáneas, demostrando que el tango es un organismo vivo que no necesita ser una pieza de museo.

UAKTI-BRASIL

 

El grupo brasileño Uakti no es simplemente una banda, sino un fenómeno de la organología y la creación musical contemporánea. Fundado en Belo Horizonte, su nombre proviene de una leyenda de los indígenas Tukano: un ser mitológico con el cuerpo lleno de agujeros que, al ser atravesado por el viento, emitía sonidos hipnóticos.

Su mayor distinción es la creación de su propio arsenal de instrumentos. Liderados por Marco Antônio Guimarães, diseñaron piezas únicas utilizando materiales no convencionales como tubos de PVC, vidrio, metal y maderas diversas, buscando timbres que la tecnología estándar no podía ofrecer.

Su música ha sido objeto de estudio por su complejidad rítmica. Físicos y matemáticos han analizado sus partituras, las cuales definieron como un sistema "práctico y sorprendente" para visualizar el ritmo y la duración mediante una simbología casi matemática.

Uakti ha demostrado que el sonido puede ser "inventado" antes de ser ejecutado. Han logrado democratizar la creación musical al demostrar que cualquier material cotidiano, bien trabajado, puede convertirse en una extensión del alma humana


AIRTO MOREIRA-BRASIL

 

Airto Moreira (Itaiópolis, 1941) es, indiscutiblemente, uno de los percusionistas más influyentes en la historia del jazz y la música universal. Su carrera despegó en Brasil con el legendario Quarteto Novo, pero fue su llegada a Estados Unidos a finales de los 60 lo que cambió el curso de la música moderna.

Al integrarse a la banda de Miles Davis durante la grabación del histórico álbum Bitches Brew, Airto no solo aportó ritmos brasileños, sino que revolucionó el rol de la percusión, integrando una enorme variedad de instrumentos y texturas avant-garde al jazz-fusion. A lo largo de su trayectoria, colaboró con íconos como Chick Corea (Return to Forever), Weather Report y Santana, y su legado ha sido reconocido con múltiples premios, incluyendo Grammys con el ensamble Planet Drum. Su capacidad para transformar cualquier objeto en una fuente de sonido y su sensibilidad para "colorear" las melodías lo han convertido en un maestro indiscutible de la percusión.


MARLUI MIRANDA-BRASIL

 

Si pensás que la música de Brasil es solo samba y bossa nova, te falta conocer a Marlui Miranda. Nacida en Fortaleza en 1949, esta cantante, guitarrista y antropóloga es una de las mentes más brillantes y disruptivas de la cultura latinoamericana, encargada de conectar el pasado ancestral con el futuro del sonido.

Aunque se formó en el ambiente urbano de Río de Janeiro estudiando arquitectura y guitarra clásica, en los años 70 su brújula artística cambió de forma radical. Fascinada por la riqueza de los pueblos originarios de la Amazonia, decidió internarse en la selva. Convivió con comunidades como los Yanomami, aprendió sus lenguas y tradiciones, para generar un diálogo vivo. Marlui entendió que esos cantos sagrados y rítmicas complejas encajaban perfectamente con el jazz, el minimalismo y la música experimental.

El Debut (1979),  con su disco Olho d'Água se plantó en la escena mostrando una voz profunda, una guitarra impecable y una sensibilidad folclórica única. La Obra Cumbre (1995): En Ihu,  Todos os Sons, adaptó cantos indígenas tradicionales usando arreglos modernos, percusiones potentes y la colaboración de monstruos como Gilberto Gil y Hermeto Pascoal. El resultado es un álbum místico, potente y futurista.

Su talento capturó la atención de grandes de la vanguardia mundial, colaborando activamente con el compositor minimalista estadounidense Philip Glass y el virtuoso Egberto Gismonti.

Hoy, Marlui sigue siendo un puente fundamental,  una activista que usa la música como herramienta política y un recordatorio de que la verdadera vanguardia siempre nace de las raíces más profundas.