FUNDAMENTO

Según el economista “hereje” chileno Manfred MaxNeef, las necesidades humanas son las mismas en todas las épocas y culturas. Lo que sí cambia de una época a otra (y de una cultura a otra) es la forma de satisfacerlas. Las necesidades identificadas son nueve: subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, libertad e identidad. La música tiene relación con varias de esas necesidades humanas.

Con la subsistencia, al relacionarse con el descanso y la salud mental.
Con la necesidad de afecto, al sustentar espacios de encuentro, permitir en ellos la expresión de emociones, pilares de la amistad. Con la de entendimiento, al promover la curiosidad, la disciplina y los ámbitos de interacción formativa. Con la del ocio, al justificar el uso del tiempo libre y la realización de espectáculos o acompañar nuestra privacidad.

Con la de Creación, para los que descubren y desarrollan habilidades en el canto, algún instrumento o la danza.
Para con la de libertad, para los que llegan a ser rebeldes y audaces. Y, por último, con la identidad: porque anima los sentimientos de pertenencia y autoestima (en este orden) porque constituye un símbolo, un lenguaje o un valor para determinados grupos, generando ámbito de contención (muy importante en los jóvenes), porque favorece el conocimiento propio y del otro; y porque cumple un rol constituyente en la memoria histórica de los pueblos.

Teniendo en cuenta estos enunciados, LUZ PARA MUNDOS REMOTOS pretende contribuir al desarrollo de la capacidad de audición atenta de la música del mundo, en sus eventuales y oportunos oyentes.

Río Colorado, Río Negro, mayo 2006.

ENRIQUE MONO VILLEGAS-ARGENTINA

 

No fue simplemente un pianista de jazz en el sur del mundo; fue el arquitecto de una libertad sin concesiones, un náufrago lúcido que encontró en el teclado un territorio soberano cuando los mapas de la industria exigían obediencia y folclores de postal.

Nacido en Buenos Aires en 1913, criado sin más brújula que el asombro y una temprana vocación absoluta, Villegas entendió desde niño que el arte no transa. Su formación clásica junto al maestro Alberto Williams y su devoción temprana por Maurice Ravel convivieron de forma natural con los abismos armónicos de Art Tatum y el pulso vital de Duke Ellington. Cuando pisó los estudios de la Columbia en Nueva York o recorrió los escenarios del mundo, prefirió romper contratos y tolerar el exilio antes que encorsetar su talento en los clichés tropicales o comerciales que el norte global le imponía a los sudamericanos. Como él mismo sostenía con fina ironía —cuando le preguntaban por su apodo—, tal vez lo llamaban «Mono» porque era de los pocos que lograba imitar con dignidad a los verdaderos seres humanos.

Su intransigencia ética —esa negativa rotunda a ceder su autonomía artística frente al poder económico— resuena hoy como una luz intermitente para los mundos remotos, recordándonos que la dignidad es la única partitura que no admite variaciones por encargo.

MIGUEL SARAVIA-ARGENTINA

 

Miguel Saravia (1943–1989) no fue un cantor de multitudes, sino un cartógrafo del silencio. Nacido en San Luis y forjado en la arcilla de los valles salteños, entendió que el folclore debía ser un coloquio íntimo y no un grito de guerra.

Mientras el folclore de su tiempo buscaba la épica colectiva, Saravia se replegó hacia el reducto pequeño. Su necesidad de entendimiento lo llevó a maridar la raíz telúrica con la sofisticación del jazz y la bossa nova. Canciones como "Tierra Salteña" dejaron de ser piezas costumbristas para convertirse en paisajes de una profundidad psicológica inédita.

Esta audacia, que le valió el señalamiento de "desertor" en su propia tierra, fue en realidad un acto de libertad. Al despojarse de las estructuras rígidas del género, Saravia transformó su canto en una confidencia. Hoy, escuchar a Miguel Saravia es aceptar una invitación a un viaje de introspección donde la zamba se vuelve atmósfera y la nostalgia, un acto de resistencia cultural. Su legado es una luz tenue, una vela en la noche, que nos recuerda que los mundos más remotos no habitan en el mapa, sino en la capacidad de escuchar lo que no se dice.

CLAUDIO BARONI-ARGENTINA

 

Claudio  Baroni, compositor y pianista argentino radicado en Ámsterdam, es una figura fundamental en la música contemporánea y experimental. Su trabajo se distingue por una exploración conceptual profunda que conecta la tecnología con la experiencia humana.

Claudio  Baroni ha construido una trayectoria sólida y sin concesiones dentro de la escena de la música experimental global. Su obra se fundamenta en procesos compositivos graduales, donde el tiempo y la memoria actúan como ejes rectores.

Inspirado por el legado de Robert Ashley, Baroni ha desarrollado una técnica única donde utiliza el análisis digital del habla para identificar alturas tonales dentro de la entonación natural de la voz humana, integrándolas luego con paisajes sonoros acústicos y electrónicos.

Baroni investiga la relación entre la física del sonido, la vibración y la escucha íntima, creando obras que no buscan la representación literal, sino una experiencia sensorial profunda.

Su obra ha sido presentada en escenarios de prestigio mundial, como el Orgelpark en Ámsterdam, y ha sido publicada por sellos de culto como Unsounds y Moving Furniture Records, consolidándolo como una voz esencial en el diálogo entre la música contemporánea y el arte conceptual.


ASTILLERO-ARGENTINO

 

Astillero es, sin duda, una de las agrupaciones más influyentes del tango contemporáneo. Formado en 2005 por el pianista Julián Peralta, el grupo ha logrado lo que parecía una misión imposible: rescatar la esencia del tango de sus raíces porteñas y transformarlo en un lenguaje moderno, visceral y absolutamente actual.

 Con más de dos décadas de trayectoria y cinco discos editados, Astillero ha realizado más de veinte giras mundiales, siendo habitué de las principales salas de concierto en Europa y América.

Su calidad artística ha cruzado fronteras al punto de ser descritos por la BBC como: «La continuación de Piazzolla. Absolutamente virtuosa, loca y fantástica».Más allá del formato tradicional, han incursionado en la música para teatro y han colaborado con orquestas de cuerdas sinfónicas, expandiendo la paleta sonora del género.

Aportan al género una narrativa que refleja el Buenos Aires de hoy: una mezcla de angustia, soledad y pulsión urbana. Su música no solo honra la tradición, sino que la "repara" y la funde con texturas electrónicas y contemporáneas, demostrando que el tango es un organismo vivo que no necesita ser una pieza de museo.

UAKTI-BRASIL

 

El grupo brasileño Uakti no es simplemente una banda, sino un fenómeno de la organología y la creación musical contemporánea. Fundado en Belo Horizonte, su nombre proviene de una leyenda de los indígenas Tukano: un ser mitológico con el cuerpo lleno de agujeros que, al ser atravesado por el viento, emitía sonidos hipnóticos.

Su mayor distinción es la creación de su propio arsenal de instrumentos. Liderados por Marco Antônio Guimarães, diseñaron piezas únicas utilizando materiales no convencionales como tubos de PVC, vidrio, metal y maderas diversas, buscando timbres que la tecnología estándar no podía ofrecer.

Su música ha sido objeto de estudio por su complejidad rítmica. Físicos y matemáticos han analizado sus partituras, las cuales definieron como un sistema "práctico y sorprendente" para visualizar el ritmo y la duración mediante una simbología casi matemática.

Uakti ha demostrado que el sonido puede ser "inventado" antes de ser ejecutado. Han logrado democratizar la creación musical al demostrar que cualquier material cotidiano, bien trabajado, puede convertirse en una extensión del alma humana


AIRTO MOREIRA-BRASIL

 

Airto Moreira (Itaiópolis, 1941) es, indiscutiblemente, uno de los percusionistas más influyentes en la historia del jazz y la música universal. Su carrera despegó en Brasil con el legendario Quarteto Novo, pero fue su llegada a Estados Unidos a finales de los 60 lo que cambió el curso de la música moderna.

Al integrarse a la banda de Miles Davis durante la grabación del histórico álbum Bitches Brew, Airto no solo aportó ritmos brasileños, sino que revolucionó el rol de la percusión, integrando una enorme variedad de instrumentos y texturas avant-garde al jazz-fusion. A lo largo de su trayectoria, colaboró con íconos como Chick Corea (Return to Forever), Weather Report y Santana, y su legado ha sido reconocido con múltiples premios, incluyendo Grammys con el ensamble Planet Drum. Su capacidad para transformar cualquier objeto en una fuente de sonido y su sensibilidad para "colorear" las melodías lo han convertido en un maestro indiscutible de la percusión.


MARLUI MIRANDA-BRASIL

 

Si pensás que la música de Brasil es solo samba y bossa nova, te falta conocer a Marlui Miranda. Nacida en Fortaleza en 1949, esta cantante, guitarrista y antropóloga es una de las mentes más brillantes y disruptivas de la cultura latinoamericana, encargada de conectar el pasado ancestral con el futuro del sonido.

Aunque se formó en el ambiente urbano de Río de Janeiro estudiando arquitectura y guitarra clásica, en los años 70 su brújula artística cambió de forma radical. Fascinada por la riqueza de los pueblos originarios de la Amazonia, decidió internarse en la selva. Convivió con comunidades como los Yanomami, aprendió sus lenguas y tradiciones, para generar un diálogo vivo. Marlui entendió que esos cantos sagrados y rítmicas complejas encajaban perfectamente con el jazz, el minimalismo y la música experimental.

El Debut (1979),  con su disco Olho d'Água se plantó en la escena mostrando una voz profunda, una guitarra impecable y una sensibilidad folclórica única. La Obra Cumbre (1995): En Ihu,  Todos os Sons, adaptó cantos indígenas tradicionales usando arreglos modernos, percusiones potentes y la colaboración de monstruos como Gilberto Gil y Hermeto Pascoal. El resultado es un álbum místico, potente y futurista.

Su talento capturó la atención de grandes de la vanguardia mundial, colaborando activamente con el compositor minimalista estadounidense Philip Glass y el virtuoso Egberto Gismonti.

Hoy, Marlui sigue siendo un puente fundamental,  una activista que usa la música como herramienta política y un recordatorio de que la verdadera vanguardia siempre nace de las raíces más profundas.

EGBERTO GISMONTI-BRASIL

 

Nacido en Carmo, Río de Janeiro (1947), en el seno de una familia de raíces libanesas e italianas, Egberto Gismonti respiró música desde su infancia. Impulsado por un entorno familiar muy musical, comenzó a estudiar piano a los cinco años, dominando más tarde el clarinete, la flauta y la guitarra acústica. Su fascinación por la identidad cultural de su país lo llevó a volcarse de lleno a la música popular, un viaje personal que incluso lo llevó a convivir con los indígenas del Alto Xingu para asimilar las texturas sonoras del Brasil profundo.

Su producción profesional es monumental: ha grabado alrededor de 70 discos, compuesto más de 30 bandas sonoras para cine, teatro y ballet, y su prestigio internacional se consolidó de la mano del selecto sello alemán ECM, editando obras maestras como Dança das cabeças (1976).

El verdadero impacto de Gismonti radica en haber dinamitado las fronteras musicales, ya que logró disolver la división entre la música de concierto (erudita) y la música popular. En su obra conviven armónicamente el folclore brasileño (choro, frevo, samba, lundu), la vanguardia académica europea —tras estudiar en París con la legendaria Nadia Boulanger y Jean Barraqué— y la libertad de improvisación del jazz contemporáneo.

Catalogado por la crítica como uno de los mayores "maestros acústicos" de la historia de la música brasileña, ha colaborado con figuras de la talla de Charlie Haden, Jan Garbarek y Naná Vasconcelos. Su obra ha sido ejecutada en más de 50 países, consolidándolo como un filósofo del sonido que demostró que la música no se divide por géneros, sino por su capacidad de conmover.


WENCHY LAZO-ARGENTINA

 

Wenchi Lazo es una de las figuras más singulares y respetadas de la música experimental, la libre improvisación y el jazz de vanguardia en Argentina. Guitarrista y compositor obstinado, su verdadero aporte a la música no radica en la repetición de estructuras heredadas, sino en su capacidad para explorar el sonido sin red de contención. 

A través de proyectos clave (como Capitanes de la Industria, Mar de Humores o sus colaboraciones con creadores como Emilio Haro y Cecilia López), Lazo ha expandido los límites de la guitarra eléctrica. Su propuesta cruza la sofisticación armónica con el uso del timbre, el ruido, la electrónica y la improvisación no idiomática

Para Lazo, la música no es un mero hecho estético, sino una extensión directa de la vida y del tiempo invertido. Se define a sí mismo como un improvisador que pone el cuerpo entero a disposición del sonido, una postura que exige una honestidad intelectual y una entrega absoluta en el escenario.

Es un artista que concibe la creación colectiva como una conversación honesta y horizontal, donde la escucha atenta del otro es tan importante como la ejecución propia. 

INVISIBLE-ARGENTINA

 

Invisible se formó a finales de 1973 por Luis Alberto Spinetta (guitarra y voz), junto a la base rítmica de Pappo's Blues: Carlos Alberto "Macho" Rufino (bajo) y Héctor "Pomo" Lorenzo (batería). Nació como un trío de severa disciplina de ensayo, en contraste con la furia caótica de Pescado Rabioso. En 1976, para su último álbum, se expandió a cuarteto con la incorporación del joven guitarrista Tomás Gubitsch.

La banda se disolvió a principios de 1977 en la cumbre de su éxito comercial y artístico, tras llenar dos estadios Luna Park.

Introdujeron al rock nacional estructuras complejas con compases de tiempo irregular y una pulcritud técnica inédita. El sonido mutó del rock elíptico y abstracto de sus inicios hacia una fusión de jazz-rock de alta escuela.

Con El jardín de los presentes, la banda conectó el rock con la identidad urbana de Buenos Aires, asimilando la influencia de Astor Piazzolla. La inclusión del bandoneón de Rodolfo Mederos y Juan José Mosalini redefinió el sonido porteño de los setenta.

Frente al quiebre institucional de 1976 en Argentina, la lírica de Spinetta mutó de la abstracción existencial e inspirada en Jung a una melancolía urbana cruda. Canciones como "Las golondrinas de Plaza de Mayo" y "Los libros de la buena memoria" operaron como crónicas veladas del contexto represivo.

DINO SALUZZI-ARGENTINA

 

Nacido en las tierras de Campo Santo, Salta, Timoteo «Dino» Saluzzi se ha consolidado como uno de los máximos exponentes de la música contemporánea argentina, llevando al bandoneón mucho más allá de las fronteras tradicionales del tango. EL  período inicial de su carrera  no solo pulió su técnica virtuosísima, sino que también despertó su inquietud por desarrollar un lenguaje musical propio que fusionara la herencia popular con la experimentación.

La verdadera maduración de su estética comenzó a plasmarse a fines de la década de 1970 y principios de los 80, cuando Saluzzi decidió alejarse de las estructuras comerciales para dar forma a su concepto de «música de cámara folklórica». Un hito fundamental en este giro cronológico fue su incorporación al sello discográfico alemán ECM Records en 1982.

A lo largo de las décadas de 1990 y 2000, la trayectoria de Saluzzi se caracterizó por una profunda y prolífica apertura hacia la colaboración transcultural y los formatos de cámara. Lejos de encasillarse, el maestro salteño grabó y giró junto a celebridades del jazz internacional

En su madurez artística reciente, Dino Saluzzi ha canalizado su universo creativo a través del Dino Saluzzi Family Project, un ensamble que reúne a sus hermanos Félix y Celso, y a su hijo José María. Este proyecto representa un tierno y profundo retorno a las fuentes, cerrando un círculo vital donde la sofisticación técnica se pone al servicio de la memoria familiar y el paisaje de su infancia.

Con más de ocho décadas de vida, su carrera se erige hoy como el testimonio de un filósofo del sonido que logró transformar un instrumento de arrabal en una herramienta de exploración universal y espiritual.

ACA SECA-ARGENTINA

 

Para entender qué es Aca Seca Trío, hay que remontarse a fines de los años 90 en la Facultad de Bellas Artes de la UNLP, en La Plata. Allí, Juan Quintero (voz y guitarra), Andrés Beeuwsaert (piano, teclados y voz) y Mariano Cantero (percusión y voz) conformaron un trío que no se parece a nada, aunque suene a todo lo que nos identifica.

El grupo irrumpió formalmente con su disco homónimo en 2003, dejando claro que el folclore ya no iba a ser leído de la misma manera. A lo largo de su carrera —con hitos como Avenido (2006) y Ventanas (2009)—, el trío consolidó una identidad basada en el virtuosismo vocal y una instrumentación que bebe tanto del jazz como de la música académica.

La verdadera maestría  del grupo reside en cómo han sabido reinterpretar a los grandes compositores —como el "Cuchi" Leguizamón o Hugo Fattoruso— pasándolos por un tamiz de frescura absoluta.

El aporte de Aca Seca a la música latinoamericana es, sencillamente, el de haber elevado la vara. Lograron que el folclore argentino se sacudiera el polvo del conservadurismo sin perder la esencia del ritmo (la zamba, el huayno, el festejo). Sus arreglos a tres voces son hoy materia de estudio en conservatorios, integraron la improvisación del jazz a la estructura de la canción rioplatense, y le dieron una nueva vida a obras clásicas aportando  composiciones propias que ya son consideradas estándares modernos.

CHANY SUAREZ-ARGENTINA

 

Nacida en Capitán Bermúdez, Santa Fe, Chany Suárez emergió en la escena nacional en la década del 70, convirtiéndose rápidamente en una figura central del Nuevo Cancionero. Su camino no fue sencillo: debido a su compromiso político y social, debió enfrentar la censura y el exilio en España durante la última dictadura militar. Este desarraigo, lejos de quebrar su espíritu, profundizó su búsqueda artística, permitiéndole regresar al país con una visión universal de la música latinoamericana.

Lo que distingue a Chany de otras intérpretes es su ductilidad vocal. Posee un registro amplio y un control del aire que le permite abordar desde la sutil zamba salteña hasta complejos arreglos cercanos al jazz.

Tiene una capacidad única para "decir" las letras, respetando el silencio y la acentuación poética. Su timbre es cálido y cristalino, pero con una profundidad emocional que evita el virtuosismo vacío.

 Se encargó de difundir la obra de poetas y compositores fundamentales como Juan Falú, Pepe Núñez, Teresa Parodi y el "Cuchi" Leguizamón, dotando a sus canciones de un aire de cámara, pero sin perder la raíz popular.

En la música general, su apertura la llevó a colaborar con artistas de diversos géneros, demostrando que la música de raíz folclórica puede dialogar perfectamente con elementos contemporáneos y arreglos instrumentales sofisticados.

MANU KATCHE-FRANCIA

 

Manu Katché (nacido el 27 de octubre de 1958 en Saint-Maur-des-Fossés, Francia) es un baterista, percusionista y compositor de renombre mundial, reconocido por haber redefinido el papel de la batería en la música pop, rock y jazz contemporánea. Su estilo se caracteriza por una amalgama distintiva de elegancia técnica y sensibilidad melódica.

La carrera de Katché se divide en dos vertientes fundamentales que se alimentan mutuamente: Saltó a la fama internacional a mediados de los años 80. Su participación en el álbum de Peter Gabriel y de Sting consolidó su reputación.

Como líder solista, Katché ha explorado profundamente el jazz de cámara y el post-bop. Desde su debut en el sello ECM con *Neighbourhood* (2005), ha perfeccionado un sonido minimalista donde el espacio y el silencio son tan importantes como las notas.

En una era (los 80) dominada por cajas de ritmos y sonidos procesados, Katché aportó una calidez acústica y un "groove" elástico que devolvió la vitalidad orgánica a las producciones de gran escala.

Es pionero en el uso extensivo de platillos “splash” y una afinación de tambores más alta de lo habitual. Esto le permite "cantar" con la batería, creando contra-melodías que dialogan con la voz principal en lugar de simplemente marcar el tiempo.

DANILO REA-ITALIA


 

Danilo Rea (Vicenza, 1957) no es solo un pianista; es un estratega de la improvisación. Formado en la rigurosidad del Conservatorio de Santa Cecilia en Roma, su carrera se define por una decisión estética fundamental: abandonar la partitura fija para abrazar el jazz como vehículo de libertad expresiva absoluta.

La técnica de Rea se aleja del virtuosismo atlético para centrarse en la narrativa emocional. Posee la capacidad única de deconstruir estándares de jazz o arias de ópera y reconstruirlos en tiempo real, respetando la melodía original pero dotándola de una profundidad armónica sorprendente.

A diferencia de muchos pianistas que saturan el espectro sonoro, Rea domina el "aire" entre notas. Su enfoque es minimalista y elegante, permitiendo que cada silencio tenga un valor expresivo.

Más allá de la técnica, lo que distingue a Rea es su filosofía ante el instrumento. Para él, el piano es una extensión de la voz humana.

Rea prefiere el formato de solista o trío reducido porque considera que ahí es donde la verdad del músico queda expuesta. No busca impresionar, sino conectar.

Como docente y mentor, su mensaje principal hacia las nuevas generaciones es la invitación a abandonar la "zona de confort" de la ejecución técnica perfecta para buscar la autenticidad en la imperfección y la improvisación.

PATRICK MORAZ Y BILL BRUFORD - EUROPA

 

La unión entre Patrick Moraz y Bill Bruford a mediados de los años 80 representa uno de los diálogos más sofisticados y técnicamente exigentes en la historia del rock experimental y el jazz fusión. Su colaboración se alejó de los grandes despliegues de producción de sus bandas de origen (como Yes o The Moody Blues) para centrarse en la pureza de la interpretación acústica y electrónica a dúo.

Tras haber coincidido brevemente en la formación de Yes durante 1974, la dupla se reencontró formalmente en 1983. Su propuesta se basó en una premisa minimalista: explorar las posibilidades rítmicas y armónicas del piano y la batería, prescindiendo del bajo o la guitarra.

Mientras Moraz aportaba una formación clásica europea mezclada con una agilidad rítmica latina, Bruford introducía el uso de baterías electrónicas (Simmons) con una sensibilidad de jazzista, creando un sonido que era a la vez cerebral y altamente percusivo.

Sus piezas alternaban entre la improvisación libre y estructuras rigurosamente compuestas, desafiando los compases convencionales y explorando polirritmias complejas.

A nivel personal, la relación entre Moraz y Bruford se caracterizó por un respeto mutuo basado en la “libertad creativa”. La experiencia humana de este proyecto fue, en esencia, una conversación. En entrevistas de la época, Bruford destacó que tocar con Moraz le permitía una agilidad que no encontraba en grupos más grandes; no había "red de seguridad", lo que los obligaba a mantener una conexión telepática en el escenario.

ANNA MARIA JOPEK-POLONIA

 

Anna Maria Jopek representa un fenómeno excepcional en la música contemporánea, donde la disciplina de la formación clásica, la libertad del jazz y la profundidad del folclore polaco convergen en una propuesta de una sofisticación técnica abrumadora.

Nacida en Varsovia en el seno de una familia de profunda raigambre artística ,su camino estuvo marcado desde el inicio por la excelencia académica. Graduada como pianista en la Academia Chopin de Varsovia y perfeccionada en la Escuela de Música de Manhattan, Jopek no es solo una intérprete, sino una intelectual de la música que complementa su visión artística con una licenciatura en Filosofía.

Su trayectoria pública tomó un impulso internacional tras su participación en Eurovisión en 1997. Uno de sus hitos más significativos ocurrió en 2002 con el lanzamiento de Upojenie, una colaboración histórica con el guitarrista Pat Metheny. En este trabajo, Jopek no solo interpretó temas del guitarrista, sino que los dotó de una identidad eslava única, demostrando que el jazz podía hablar polaco con una naturalidad asombrosa.

Su capacidad para fusionar el minimalismo con grandes arreglos orquestales, o para dialogar con tradiciones tan distantes como el fado portugués o la música japonesa, la posiciona como una artista transcultural definitiva.